Africanus. Santiago Posteguillo

 

AFRICANUS, LAS LEGIONES MALDITAS y LA TRAICIÓN DE ROMA, forman parte de la trilogía que Santiago Posteguillo sitúa durante la segunda guerra púnica, entre los siglos III y II a.C. El escenario histórico está muy bien recreado; su autor ha llevado a cabo un excelente trabajo de investigación y los hechos históricos se nos muestran tal cual nos explican los documentos que se han conservado o los autores de la Antigüedad nos refirieron en sus escritos. A partir de aquí, Posteguillo rellena lagunas con bastante habilidad y el resultado es que tenemos ante nosotros 3 grandes novelas que, aún pudiendo leerse por separado, el ritmo ágil y el buen manejo del suspense obligan al lector a proseguir la lectura de los tres tomos de manera ininterrumpida.

Durante las guerras púnicas, el poder cartaginés sobre las zonas ribereñas del Mediterráneo pasa a manos del Roma, la cual, como todo gran imperio de la Antigüedad, no satisfecha con ello, se impone también al gran imperio seleúcida, extendiendo así sus dominios desde Hispania hasta Asia y desde el norte de África hasta gran parte de la actual Europa.

En cuanto a los personajes, dos grandes figuras destacan: Publio Cornelio Escipión y Aníbal. Respetados, admirados y temidos a la vez, no se puede entender la historia de la época, e incluso de siglos posteriores sin su intervención. Posteguillo nos presenta a dos personalidades diferentes en cuanto a orígenes y formación cultural (más culto y dialogante el primero, más rudo el segundo), pero muy parecidos como estrategas y líderes del gran proceso histórico que dirigieron. Otro punto que los unió fue el escaso apoyo que obtuvieron de sus gobiernos respectivos en Roma y Cartago, a pesar de los triunfos que consiguieron, así como el sentimiento de decepción que los acompañó al final de sus días.

Parece ser que los dos generales tuvieron algún encuentro cara a cara y en circunstancias bien diferentes. Para mi gusto, las escenas (cinematográficas sin duda alguna) de dichos encuentros están muy bien logradas y Posteguillo ha sabido trasmitir la grandeza de lo que pudo ser y la admiración y respeto mutuo que necesariamente tuvo que haber entre ellos.

La mayoría del resto de personajes que aparecen en las novelas existieron en la realidad y provienen del mundo de la política, el ejército y la cultura, con lo cual el lector puede llegar a hacerse una idea bastante aproximada de todos ellos y la época en la que les tocó vivir, con sus grandezas y sus miserias.

Las tres novelas son en sí mismas una gran lección de historia, no solo por su magnitud, sino por la asequibilidad de los conocimientos expuestos en ellas. Recuerdo, en mi caso, las tediosas clases de Historia durante la adolescencia, plagadas de nombres y fechas que ningún interés despertaban en mi mente. Entiendo la complejidad de condensar épocas históricas en programas educativos bastante apretados de por sí, pero no es menos cierto que obras como esta ayudarían a entender el pasado y el presente con mucha más facilidad, lo cual constituye una de las grandes lecciones que nos ofrece la ciencia histórica.

Una trilogía, desde mi punto de vista, bastante recomendable.

Cumbres borrascosas Emily Brontë

Un libro que viene precedido de una gran fama literària i, sobre todo, cinematográfica. Confieso que no he visto ninguna de las películas sobre esta novela, pero que también lo prefiero así, ya que de esta manera he podido recrear el diseño de los personajes, la ambientación y demás aspectos, guiada solamente por la pluma de su autora. Generalmente, tras una lectura, disfruto viendo la versión cinematográfica, si la hay, aunque muchas veces tengo la sensación de estar viendo una historia bastante diferente en la pantalla. En mi humilde opinión, la única película equiparable a su obra literaria es El señor de los anillos. Aunque no siempre respeta el original y salta algún capítulo y personajes memorables de Tolkien, refleja con bastante fidelidad el argumento y su escenografía recrea magistralmente el universo fantàstico de la novela.

Dicho esto, debo consignar que me ha encantado esta historia. Me ha gustado muchísimo el retrato psicológico de los personajes y sobre todo la evolución que experimentan al final de la narración algunos de ellos, básicamente, Heathcliff, Catherine Linton o Hareton Earnshaw. Sin despreciar al resto, a los cuales la autora estira hasta el máximo de sus posibilidades.

La novela está ambientada en el Yorkshire de fines del XVIII y principios del XIX, con lo cual tenemos un interesante retrato de la burguesía rural de la Inglaterra de la época en cuestión.

En cuanto a la estructura de la novela, conocemos la historia a través de un personaje ajeno a los hechos, que es informado por una criada, la cual aporta su propio punto de vista al relato. Es decir, una historia dentro de otra historia que sitúa al lector al lado del primer oyente y, tal como él, quedamos subyugados por el relato.

Como podéis ver, la novela me ha atrapado desde el principio y apenado separarme de sus personajes al final. Seguro que la volveré a leer en alguna otra ocasión.

El pianista cec David Puertas Esteve

Aquest llibre m’ha recordat molt un altre dels meus preferits, El dia que Frankestein leyó el Quijote, un recull d’anècdotes literàris i vitals sobre un grapat d’escriptors cèlebres. La diferència amb aquest llibre és que Posteguillo no relaciona les anècdotes entre sí. En canvi, a El pianista cec, David Puertas ordeix la trama a través del pianista d’un creuer, que va explicant la seva vida mentre intercala de manera hàbil episodis sobre grans compositors com ara Beethoven, Chopin, Lizt o Scott Joplin, entre d’altres.

En cada un dels capítols dedicats als músics, fa referència a algunes de les seves obres (no necessàriament les més exitoses), així com també guia al lector en determinats aspectes del llenguatge musical i els diferents estils al llarg de la història.

Com que soc bastant ignorant en aquest tema, he anat buscant a Youtube les peces indicades i això ha duplicat el gaudi de la meva lectura. En conjunt, a El pianista cec trobareu una bona redacció per part de l’autor i una magnífica selecció de peces musicals que han passat a la història.

He trobat aquest llibre molt amè i interessant a la vegada.

David Copperfield Charles Dickens

Acostumo a comentar els llibres que, poc o molt, m’han agradat o han despertat en mi algun sentiment o curiositat. Les meves crítiques solen ser, per aquests motius, bastant positives. En canvi, en aquesta ocasió he de començar de manera positivament negativa: NO llegiu aquesta edició del David Copperfield, amb traducció de Josep Carner, si no us ho preneu com un repte. Llegir Dickens a través de Carner té molt de surfeig del discurs. Partint d’això, moltes vegades es té la sensació que l’objecte de l’exposició ocupa un lloc secundari darrere del desplegament lingüístic per excel.lència que fa l’autor. Així, cal deixar-se portar per la màgia de la sintaxi i la semàntica, les quals, en múltiples ocasions, ens fan oblidar la idea central en un principi encetada. El màxim exponent d’això està representat pel personatge de Micawber, la grandiloqüència verbal del qual fa que sovint sigui difícil entendre els seus parlaments, si fem una lectura ràpida del paràgraf.

Pel que fa a l’argument, sembla ser que Dickens pretenia, entre d’altres coses, fer una crítica de les condicions de vida de les classes més populars de l’Anglaterra del segle XIX, cosa que aconsegueix amb bastant fidelitat.

El seu protagonista, així com alguns dels personatges secundaris, desperten l’estima del lector des del primer moment. Passen per mil i una vicisituds que aniran conformant el seu caràcter, però que els mantindran ferms en la seva essència.

Clàssic entre els clàssics, Dickens ens ofereix una lectura densa i bella que, en aquest cas, es veu magistralment enaltida per la traducció de Carner.

Zuleijá abre los ojos Guzel Yájina

 

Zuleijá es una joven tártara a la que le ha tocado vivir durante la difícil época posterior a la Revolución rusa. Cuando comienza la narración, vive con su marido, un campesino tártaro severo, brutal y bastante mayor que ella y con su no menos severa y déspota suegra. La vida de Zuleijá es inhumana, pero asumida como natural por la fuerza de la tradición. Poco después del inicio de la novela, son acusados de contrarrevolucionarios por el envidioso jefe local y, tras el asesinato de su marido, es deportada a Siberia, pasando antes por la terrible cárcel de Kazán. En el trayecto hacia Siberia, Zuleijá conocerá gentes diferentes que le harán cambiar la percepción que hasta entonces tiene, del mundo y de sí misma.

El ritmo lento que Yájina imprime en un principio a la novela concuerda con el abotargamiento en que viven sus personajes, presos de una mísera y ancestral brutalidad que les impide ver más allá de sus pequeñas circunstancias, cuando en su propio país se están operando unos cambios que afectarán decisivamente en sus vidas. Buena prueba de ello serán las férreas normas impuestas por los pseudorrevolucionarios, serviles lugareños que aprovecharán los vaivenes de la Revolucón para enriquecerse a costa de sus propios vecinos; militares obligados a ejercer un poder absurdo e inhumano sobre sus prisioneros. Per todo esto cambiará cuando queden aislados durante una larga temporada y el trato forzado y cotidiano entre ellos les despierte contradicciones difíciles de resolver. En unos, el sentido de la responsabilidad hacia sus semejantes se impondrá al del ciego cumplimiento de las lejanas órdenes. En otros, la lucha por la supervivencia les hará aflorar escondidos recursos que les permitirán sobrevivir a la dureza del medio.

En cuanto a los personajes, la descripción de los cuales es bastante neutra al principio, poco a poco va humanizándose y sus rasgos adquieren matices más cálidos y próximos al lector. El aislamiento siberiano favorecerá el acercamiento y es a partir de aquí que el retrato psicológico embellece el relato, hasta el punto que el lector puede vibrar con el crepitar del fuego en la fría noche siberiana o percibir el olor del urogallo, pobre y apetitosamente cocinado.

Guzel Yájina nos ofrece una visión interesante y nada idealista del proceso de creación de la URSS, poniendo el énfasis en la gente corriente que tuvo que llevar a cabo tamaña empresa, con más o menos convicción, pero con un innegable sentido de la realidad, que les obligó a luchar con todas sus fuerzas con el objetivo de crear una nueva vida.

La edición de Acantilado está bastante cuidada. Ofrece mapas al principio y un interesante glosario de palabras y expresiones tártaras al final. También aparece una breve reseña sobre el tártaro, una lengua minoritaria y no por ello digna de menos respeto, entre las que así luchan por coexistir en nuestro babilónico planeta.

EL CORSARI NEGRE EMILI SALGARI

El moviment constant, l’activitat frenètica formen part del nostre mode de vida actual, però el gust per l’acció és consustanciaL a l’éser humà de qualsevol època de la Humanitat. Bona mostra d’això és l’èxit que tingué la narrativa d’Emili Salgari quan fou escrita, èxit que no va ser equiparable als guanys econòmics que va rebre el seu autor. No oblidem que Salgari, acuciat pels deutes derivats de les depeses que li ocasionava la malaltia de la seva dona, es va suïcidar deixant la següent carta:

A vosaltres, que us heu enriquit amb la meva pell, mantenint-me a mi i a la meva família en una contínua semimisèria o encara pitjor, només us demano que, en compensació pels guanys que us he proporcionat, us encarregueu de les despeses del meu funeral. Us saludo trencant la ploma. Emilio Salgari.

Sense ànims de trivilalitzar, Salgari es va acomiadar d’aquest món al més pur estil dels herois romàntics que havia creat. En tot cas, la seva situació en vida constitueix una altra de les grans injustícies que han patit els artistes al llarg de la història.

Emilio di Rocanera, el protagonista, personatge singularment valent, sense fisures i profundament commocionat per la mort dels seus germans, el Corsari Verd i el Corsari Vermell, per ordre del flamenc Van Guld, dedica tota la seva vida a venjar la seva mort. Però un amor fatal es creuarà en el seu camí i el corsari Negre haurà de prendre una difícil decisió.

En aquesta novel.la, sense necessitat de fer grans esforços d’imaginació per la nostra part, l’autor ens introdueix en una voràgine d’inesgotables persecucions i lluites, que ens mantenen l’ànim ens suspens des de les primeres pàgines fins al final…i més enllà, ja que El Corsari Negre se’ns presenta com una obra amb possibilitats de tenir una segona part, com així va ser amb Iolanda, la filla del Corsari Negre.

A Salgari, com a d’altres autors del segle XIX, li agrada donar lliçons (de Botànica en aquest cas) a les seves obres, encara que l’amplitud dels coneixements exposats no resulten excessius, ans al contrari estan situats amb encert, ajuden a la descripció en els seus justos termes i no interfereixen en el desenvolupament de l’acció, sinó que l’enriqueixen.

EL CORSARI NEGRE, RELIBRO FOREVER

Primer amor. Iván Turguénev

Me remito a las palabras del editor de Acento Editorial, en cuya edición de 1977 escribe: Los clásicos, escritores elegidos por los dioses tras la tormenta del tiempo, constituyen un legado de necesaria lectura para obtener el máximo deleite lector y una sólida formación humanística. Efectivamente, en Primer amor, el argumento es sencillo, bastante autobiográfico y se trata de una lectura corta. Pero lo que nos cautiva desde sus primeras líneas es la magistralidad de la cual hace gala su autor. Nacido en el siglo de la novela por excelencia, fue grande entre los grandes. Admirador de Gógol, amigo de Flaubert, Toltói o Dostoyevski, fue reconocido, vilipendiado y exaltado alternativamente, aunque nada pudo ocultar su excelencia como escritor. Esta breve novela es un ejemplo de ello. Desde el primer párrafo he quedado atrapada en el salón, junto con Serguéi, Vladimir y su anfitrión. Con ellos me he dejado arrastrar hacia un final previsible y un escritor maravilloso. Indudablemente, relectura obligada.

Marco Polo (La ruta de les meravelles) – Yue Hain-jun y Joan Manuel Soldevilla

A finales del siglo XIII, Marco Polo, hijo de Niccolò y sobrino de Matteo, desde una Venecia enriquecida por el paso de los cruzados hacia Oriente, emprende con su padre y su tío un largo viaje, no exento de aventuras y penalidades, que le llevará hasta el lejano Oriente, hasta China, gobernada entonces por Khublai Khan, nieto de Genguis Kan, emperador mongol durante la época llamada de la paz mongólica. Khublai Kan, que no se fía de sus súbditos chinos, propone al joven Polo, conocedor de lugares y gentes y capaz de hablar alemán, catalán, griego, persa, mongol, turco y árabe, que viaje por su extenso reino y le cuente todo lo que en él sucede. Hay que tener en cuenta que, durante aquel siglo, los chinos inventan la pólvora, la brújula y la imprenta. En Europa tendremos que esperar 200 años más tarde a que Gutemberg descubriese esta última en 1440. Curiosamente, el Libro de las maravillas ha circulado por toda Europa en forma de manuscritos, todo un exitazo, y se imprime por vez primera en 1477. Uno de los lectores más célebres de El Millón resultó ser otro gran aventurero, Cristóbal Colón, que en su afán de buscar una ruta más corta y segura para comerciar con Oriente, tropieza con una colosal sorpresa.

Ya de vuelta a casa, Marco Polo participa en la guerra contra Génova y es apresado, lo cual le lleva a conocer a otro cautivo con el que traba amistad, Mestre Rustichello el cual, maravillado con el relato de su compañero, le propone escribir el libro.

¿Existieron todas las maravillas que se explican el libro? Evidentemente, algunas no.

¿Existió el veneciano Marco Polo? Se ha puesto en duda este hecho, dado que en las crónicas de Khublai Kan no se hace mención en ningún momento a un personaje que, según el libro, llegó a ser tan importante en su corte.

La incógnita sigue abierta, pero lo indiscutible es que leer el libro de las maravillas o El millón, entre otros títulos, supone acceder a una importante fuente de información sobre la época , a la vez que un cautivador viaje por el Oriente medieval.

Constantinopla Baptiste Touverey

Una interesante novela desde la cual podemos asistir a uno de los episodios más intensos de la historia del Imperio romano de Oriente. La pugna ancestral entre este y otro de los grandes, el Imperio persa. De manera minuciosa y sencilla a la vez, junto con alguna que otra licencia, Touverey nos presenta a personajes emblemáticos. Del lado romano, conoceremos a los emperadores Focas y Heraclio, al general Nicetas y el patriarca José; Bonoso, generalísimo del ejército romano de Focas. En cuanto a los persas, Harvaraz, refinado y cruel generalísimo persa; su hermano Shahin y, como no, el rey de reyes Cosroes II. Pero no podemos olvidar a los aliados, como el árabe Mundir o el armenio Pedro. También aparecen los kanes ávaros y jázaro, Bayan y Ziebel respectivamente, que hacen bascular la balanza en un u otro sentido según las riquezas que les son ofrecidas. Aunque no son estos los únicos personajes, ya que la novela explica también la importancia de las facciones que aglutinaban en torno suyo los jefes de cuadras, diferenciados por el color y que en realidad eran auténticos centros del poder político, ya que congregaban en torno a sí el favor de la plebe. Y muchos más, no menos importantes y decisivos en la trama propuesta.

Las murallas de Constantinopla serán cruelmente asediadas por persas y ávaros, pero la astucia y valentía de moradores y dirigentes no facilitarán el asedio enemigo. No obstante, el golpe de gracia vendrá dado por la sabiduría que un viejo eremita a punto de morir ofrece. Y aquí hay que dar un salto en la historia y remontarse a dos célebres personajes: el gran estratega, el invencible Aníbal, emulado por Napoleón y Wellington, que fue derrotado por el romano Escipión el africano. Heráclito tendrá que recordar las enseñanzas del pasado para poder repeler a los peligrosos persas, parapetados a lo lejos tras las fabulosas Puertas Caspias.

Constantinopla, toda una apasionante lección de historia para disfrutar.

Solaris. Stanislaw Lem

Acabo de leer Solaris, un libro de culto de la literatura de ciencia ficción. El prologuista de esta edición de la editorial Impedimenta, Jesús Palacios, comprara la creatividad de su autor a la de Tolkien, por su capacidad para inventar un universo nuevo. Creo que hay mucha distancias entre ambos autores. La más importante, desde mi punto de vista, es el hecho de que el segundo crea un mundo bastante cercano al nuestro, mientras que el universo que nos propone Stanislaw Lem se muestra muy alejado al nuestro y, en ocasiones, cuesta bastante de entender. Efectivamente, Lem fue un sabio y sus argumentos científicos están perfectamente explicados, lo cual, en ocasiones, dificulta la comprensión del relato al detalle. No obstante, ello no es óbice para una comprensión eficaz de la trama; de hecho, el relato atrapa, en gran parte, por su complejidad.

Otro de los elementos del libro que me ha atrapado ha sido su capacidad para introducirme en el mundo que recrea y la sensación de ser un personaje más , atrapado en la claustrofófica atmósfera solariana y angustiado por las situaciones que plantea.

No dudo releer Solaris en un futuro y resulta este un aspecto que me hace valorar muy positivamente un libro, que despierte incógnitas, que al final de haberlo leído tengas la sensación de que existen en él enigmas por descubrir.

Sin duda, un relibro.